
La niña sirena baila danza
Tres años después de nacer la exclusiva Milagros Cerrón (la niña sirena) ya puede andar y bailar. Este fin de semana la vimos en clase de baile. Todo un cambio radical después de que naciera con las dos piernas unidas desde los tobillos hasta la la cintura cual Ariel en el cine.
Casi nos habíamos olvidado de esta maravillosa historia que se produjo en 2004, cuando de repente hemos visto este fin de semana a la pequeña Mila más recuperada que nunca.
Esta joven peruana nació con el síndrome de la sirenomelia, una extraña enfermedad que afecta a 1 de cada 100.000 bebés y de los que sólo viven 3 en el mundo. La pequeña Milagros, que jamás hubiera aparecido en un triste medio de comunicación si no hubiera sido por esta peculiaridad de su físico, permaneció cerradita de piernas durante los 13 primeros meses de vida, hasta que un equipo de codiciados cirujanos le recortó la piel para que Mila se decidiera a andar en vez de pretender nadar.
Tras una dura recuperación y varias operaciones más, Milagros hoy en día puede andar (balanceándose de lado a lado) y hasta bailar (sus padres le han apuntado a clases de danza).
La niña sirena es retoño de dos jóvenes algo inconscientes y pobres que vivían en una pequeña aldea de Perú. “Aunque soy pecadora, Dios me escuchó y me hizo caso, estoy feliz”, decía la madre el término de la operación en 2005. Y es que la progenitora (que dio a luz a los 19 años) se tomó como un castigo divino el hecho de que su hija se moviera como un pingüino en vez de como una niña normal.
Aunque los médicos, muchos más sensatos, tenían algo que decir al respecto: "La razón del problema de Milagros es la pobreza de donde viven los padres, que alteran los genes de generación en generación”. Ahora lo entendemos todo.




