
Exigimos compensación: una campaña antidroga mancha nuestro recuerdo de Shirley Temple
Indignados estamos en esta agradable tarde dominical. Haciendo zapping durante la reposición de ese espanto que ha sido la gala de TVE “El mejor disco del año”, hemos tenido que ver el anuncio de la nueva campaña de la Federación de Ayuda contra la Drogadicción. Y nos sentimos damnificados porque se haya utilizado el bellísimo himno infantil de Shirley Temple como banda sonora para unas imágenes llenas de porreros y hojas de marihuana.
Del mundo de las drogas sólo condenamos los porros (porque son de una estética sucia y horrible), y la heroína, que te deja tan feo como a Pete Doherty. Por lo demás, consideramos que las drogas son buenas si se saben tomar, ¡con las alegrías que nos ha dado Britney gracias a la drogaína, ¿cómo íbamos a condenarla?!
Por otro lado, Shirley Temple, y su maravillosa e inocente cancioncilla Polly Wolly Doodle, es de una ingenuidad y una inocencia que nos enternece hasta a nosotros, dado además el grado brutal de iconismo que para ElCliche.com tiene la estrella infantil.
Por esto, nos hemos sentido sucios al ver mezclada la preciosa melodía de Temple, que reproducimos abajo en su pasaje original, con los conceptos habituales en campañas antidrogas: censura y sordidez. No, por favor, señores creativos publicitarios buenrollistas: tenéis a vuestra disposición centenares de cantautores que estarán encantados de escribir un desgarrador alegato contra el mundo de las drogas, no manchéis por favor la memoria de una preciosa niña cantando a lo ricas que están las sandías y la alegría de vivir.
¿Qué la intención del anuncio es precisamente la de conseguir el contraste entre música e imagen? Nos da igual, los preciosos bucles rubios de Shirley no merecen ser ensuciados con el apestoso humo de una china.
Aquí, lo bonita que es la vida. Por que lo es (aunque te drogues, fíjate):
Y aquí, el horror de la demagogia de FAD:




