
La marmota ha hablado: ¡seis semanas más de invierno!
Ayer ElCliche.com estuvo un poco descuidado porque, además de nuestra adoración por los santos Viridiana y Pianio, tuvimos que estar atentos a uno de nuestros eventos anuales favoritos en nuestra tierra madre, los Estados Unidos de América. Como cada 2 de febrero, se celebró en Punxsutawney el Día de la Marmota, y estábamos deseosos de conocer el pronóstico que el roedor, de nombre Phil, haría con respecto al invierno de 2008. El primo lejano de Kylie Minogue (esos dientes le tienen que venir de familia), auguró mucho frío.
La tía por parte de madre de nuestro Responsable de Logística, que está contento porque ya ha podido hacerse con un despachito en la redacción, vive en el precioso pueblo de Punxsutawney, en Pensylvania, así que ayer la tuvimos todo el día conectada al Skype para que nos fuera contando cómo se desarrollaba este fantástico día por aquellas frías tierras. Por lo visto el pueblo se llena de turistas y el sistema de comunicaciones de la localidad no pudo con tantas llamadas y tantos sms, así que al final la conexión Skype se nos cayó y hasta hoy no hemos tenido noticias sobre lo acontecido.
Según nos ha contado Mrs. Murray, la mencionanda tía materna, ayer desperataron a la marmota Phil de su hibernación, como hacen siempre por estas fechas. Cuenta la tradición que si el roedor mira su sombra, habrá seis semanas más de invierno, pero que si no la mira, la primavera está a la vuelta de la esquina. Cómo se determina si el animal ve su sombra o no queda en manos de los expertos en la materia.
Según nos ha contado esta misma mañana la señora Murray: "I'm pretty sure Phil looked at his shadow, so we have a long winter ahead of us". Que quiere decir que ella, como experta, está más que segura de que Phil miró su sombra, así que les queda un largo invierno por delante a la gente de Punxsutawney.
Mrs. Murray nos ha contado también que luego pasaron la tarde haciendo mermelada y galletas de genibre, y que si le sobra un poco nos la enviará para que la probemos. Qué maja la señora Murray, ¿verdad?




