
Najwa Nimri podría introducirse en el mundo de la venta ambulante de tallarines
La actriz, cantante, diseñadora, personaja de la noche madrileña, recitadora de versos, algo de Daniel Calpasoro y “mujer modernoide” en general Najwa Nimri ha anunciado que abandona España por un tiempo indefinido. En concreto, la mujer -que no sabe hablar si no es susurrando- ha anunciado que se marcha a China “sin fecha de regreso definida”. ¿Qué irá a hacer esta mujer a esos lugares?
No son pocas las voces que han mostrado su alegría y júbilo ante el anuncio de la ex vocalista del grupo liderado por el actual productor de Marta Sánchez. Sin embargo, en ElCliche.com las dudas sobre los objetivos que han llevado a esta mujer tan moderna a visitar tan milenario país nos dejan un tanto perdidos.
La tesis que más fuerza ha cobrado es que esta especie de Yoko Ono Euskal-Navarro-Jordana, siempre en la vanguardia y en su afán de transgredir, tiene pensado dedicarse a la venta de tallarines ambulantes en las esquinas de la Gran Vía madrileña en las noches del fin de semana. Nuestra humanista contemporánea puede encontrar en esta labor comercial todo un campo de cultivo de performances de las que se harán eco esas revistas tan gordas y tan caras que nadie compra, pero que son tan modernas.
Otras cosas que Najwa podría hacer en China serían:
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Introducirse en el mundo del hampa oriental (“¿Qué hay en China? Pues mafia china” que diría Karmele)
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Afiliarse al Partido Comunista
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Grabar un disco tributo a Mao Tse Tung
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Comprarse una niña como han hecho otras coolhunters de la talla de Melanie Olivares o Isabel Pantoja
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Participar como guest star en la versión china de Prison Break
En otro orden de cosas, Najwa visitó ayer un Zara Home ubicado en una céntrica calle de la capital y adquirió unos cojines por un montante total de 326 euros. Y nuestros lectores, ¿qué opinan? ¿debería volver Najwa o es mejor que ya le retiren el pasaporte y la dejen en China? ¿No sería eso una performance en sí misma?




