
Hoy hace medio año que Maddie se tomó su último vasito de leche
¡Cómo pasa el tiempo! Hoy hace medio añito que Kate McCann dio a Madeleine un vasito de leche para que se quedase dormida. Seis meses en los que la rubia platino ha conseguido ser imagen de Vodafone, McDonalds, Coca-Cola, Kinder Sorpresa y ha copado las portadas de The Sun y el Daily Mirror casi a diario… ¡Ni Britney en sus mejores tiempos!
ElCliche.com no quería dejar pasar esta simbólica fecha sin dedicarle una noticia a la pequeña Maddie, nuestra musa recurrente: Hace ya seis meses que la Yéremi británica se tomó un nutritivo vaso de leche, preparado por su madre, antes de que se quedase dormida en un plácido sueño del que nunca despertó. O, si lo hizo, ya no fue en su casa.
Madeleine, que ese mismo día le contó a su padre Gerry que se lo “había pasado como nunca”, algo que podría dar que pensar que quizás se había tomado alguna sustancia, quien sabe, quizás inducida por alguien cercano a su entorno… Con los niños desaparecidos, ya se sabe: lo mismo hasta fue retirada de su lecho y transportada hasta su actual paradero en un coche alquilado ex profeso para tal menester.
Desde entonces, su madre y su padre, que como médicos de profesión tienen acceso a todo tipo de medicamentos, no ha cejado en su búsqueda y han abierto una cuenta corriente para financiar su empresa. Entendiendo empresa no como un negocio para obtener dinerito, sino como una actividad con un fin concreto.
Kate y Gerry eran hasta entonces un matrimonio como cualquier otro… Con los quebraderos de cabeza que suelen dar los niños como los típicos problemas para encontrar niñera si querían ir de cena. Desde aquí deseamos que el matrimonio McCaan pueda recuperar la normalidad. Por ejemplo, su madre, antes de dedicar todas las noches a cerrar alguna intervención televisiva en la que contar que su hija había sido secuestrada, se dedicaba a escribir un diario. “Madeleine es hiperactiva, me saca de quicio”, escribía inocente antes de esta vorágine de búsqueda sin resultados.
Pobres padres que, como médicos, tenían más responsabilidad con sus hijos que cualquier otro matrimonio ya que si algo les pasara, corrían el riesgo de perder la custodia de los otros y también su licencia. Todo un drama.




