
Ricky celebra la llegada de la festividad de San Martín poniéndose como un cerdo
El próximo 11 de noviembre los fans del embutido celebran la festividad de San Martín, fecha en la que después de cebarlos se mata a los cerdos para elaborar sabrosos, y calóricos productos cárnicos. Ricky Martin habrá querido prepararse para la gastronómica festividad que honra a su apellido porque se está poniendo bastante ceporrete.
La víctima número 14.556 del gafe que persigue a todo aquel que colabora con la intérprete de “Thief of hearts” (después de grabar “Be Careful (Cuidado con mi corazón)” su fulgurante carrera norteamericana se frenó en seco) se mostró así de “fuertote” en la apertura de un restaurante en Nueva York este fin de semana en el que, viendo el apetito que gasta últimamente, debió acabar con todas las reservas del centro hostelero.
Los años no han pasado en balde para el que fuera todo un sex symbol durante los últimos años y, aunque nuestra secretaria de redacción dice que “sigue estando buenísimo”, la verdad es que ya no es el muchachote que un día fue. Aún así, estamos seguros que, como le ocurre a Britney, su sobrepeso sea algo temporal como le pasó a Janet Jackson, que después de ponerse como una foca embarazada, ahora está estupenda de nuevo.
En el plano profesional, Ricky –que será el encargado de abrir la gala de los Grammy latinos el jueves- sigue algo perdido y después de regalarnos años atrás temazos de la talla de She Bangs, The cup of life o los maravillosos duetos que se marcó con Neja o con la otra chica a la que Madonna besó en los VMAs del 2003 está preparando un álbum que sigue la línea de la olvidable canción “Tu recuerdo” que canta con Mari la de Chambao, la Kylie española (por lo del cáncer, claro). Una pena.





